lunes, 31 de enero de 2011

LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE COMO BASE A UNA PROPUESTA PEDAGÓGICA

Para entender el tema primero la clase se enfoca en dar a conocer desde que punto de vista se entiende el concepto del cual se va a hablar.
Es por ello que la clase inicia dando una referencia de los que es el estilo, el cual tiene diferentes connotaciones, sin embargo, para contextualizar el tema entendamos que:
“Estilo” es la manera que una persona puede pensar, aprender, enseñar o conversar.  El cual se desarrolla en varias áreas: Personalidad, Comunicación, Conocimiento, Motivación, Percepción, Aprendizaje, etc.
Por lo que entendamos  que La Teoría de los Estilos de Aprendizaje parte de diferencias individuales. Las personas piensan, sienten, aprenden y se comportan de manera diferente.
De acuerdo con Rita y Kenneth Dunn (1977 y 1978) en sus estudios destacan que hay una serie de variables fisiológicas que influyen en los procesos de aprendizaje:
El medio ambiente.
La propia emotividad.
Necesidades fisiológicas.
 necesidades psicológicas.
Después David Kolb   (1976). Hace un modelo para el diagnóstico de los Estilos de Aprendizaje en niveles adultos, porque dice que a la hora de aprender se ponen en juego cuatro capacidades:
Capacidad de Experiencia Concreta (EC)
Capacidad de Observación Reflexiva (OR)
Capacidad de Conceptualización Abstracta (CA)
Capacidad de Experimentación Activa (EA).
Años más tarde y sumando mas ideas al modelo de EA llega  Honey y Alan Mumford (1986-1988), quienes diseñan un modelo a nivel empresarial donde ratifican un  proceso circular de aprendizaje.
 Además, definen los EA como la interiorización por parte de cada sujeto de una etapa determinada del ciclo distinguiendo cuatro Estilos de Aprendizaje: Activos Reflexivos, Teóricos  y Pragmáticos.
Conociendo todas estas aportaciones  Catalina Alonso y Domingo Gallego (1992)  adaptaron el LSQ al ámbito académico con el nombre CHAEA. Quienes toman y adaptan  la definición de Keefe (1982): Los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos, que sirven como indicadores relativamente estables, de cómo los discentes perciben, interrelacionan y responden a sus ambientes de aprendizaje”.
Y este  se convierte en una de las formas más utilizadas por los distintos cuestionarios y herramientas de diagnóstico es el autoanálisis.
Respondiendo las preguntas que se le formulan indicando sus preferencias acerca de aspectos diversos y situaciones de aprendizaje. Encontrando así dos dificultades resumidas en el cuadro de Johari:   Lo que yo conozco de mí mismo” “Lo que los demás conocen de mí”.
También destaca la  observación  como método de diagnóstico y al cuestionario como el instrumento, el cual debe superar  las pruebas de validez y fiabilidad exigibles a cualquier herramienta de análisis, que son:
          Prueba piloto del cuestionario.
          Revisión por especialistas.
          Prueba de fiabilidad
          Alfa de Cronbach.
          Prueba de validez.
                                                             
El aprender nuevos conocimientos, ideas y actividades son parte de  nuestra vida diaria, por ello es importante la necesidad de aprender a aprender. Y este factor es uno de los mayores retos que tiene actualmente el sistema educativo mexicano, al asumir la atención a la diversidad del alumnado, al dirigir de manera eficaz el proceso de aprendizaje escolar.
Para mí fue realmente importante el conocer mi estilo de aprendizaje a través del CHAEA,  ya que con dicha información puedo enfocarme en los aspectos que mantengo bajos de promedio y controlar mi capacidad teórico-reflexivo.
Desde mi punto de vista lo que se trata es lograr que el sistema escolar se adapte a las particularidades de los alumnos, para satisfacer a plenitud sus necesidades educativas, y no el exigir al alumno que se adecue a las demandas de enseñanza homogénea.

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